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Lamentablemente: el predestino
Quizás hasta ahora la editorial forme parte de un anexo, de un anexo en el decir y un obviable espacio de lectura en lo que hay para leer. ¡¡¡Lamentable hecho para la escena de escritura!!!
Quizás nada halla para decir al respecto, sólo la evidencia de un robo, una extracción a la propiedad privada del extra, una extracción a la misma escena; un dislocamiento del género.
La editorial es, ciertamente, una escritura.
Robamos para estos dos meses las editoriales de: Acido 5:
ROE LA INERCIA y Acido 9: FiN dE nAda, Revista de Arte y Literaria producida en Junín Provincia de Buenos Aires. Agregamos como yapa la editorial nunca escrita de las histerias del hacer.
ACIDO N° 5 -
SILVIO JAVIER DE GRACIAEDITORIAL:
ROE LA INERCIAAún no estás demasiado insatisfecho y te dejás atrapar por tus sueños dulces y crueles. No necesitas mentir ni fingir. El pobre simulacro de la vida que sostiene la cotidianidad no te engaña. La vida ha sido confinada y en su lugar han organizado un aburrido y triste teatro pseudo-vital. Hay demasiados hombres muertos en las calles y cuando mirás en sus ojos sólo ves unos huecos oscuros donde se licua la nada. Casi podrías decir que lo entendés todo y que la peor droga es la opacidad que quiere infectar tu vida y hacerte creer que no hay otro modo de estar muerto más que dejando de respirar.
Lo sabés todo, pero a veces no estás dispuesto a confesarte nada. Es mejor dejar avanzar la tentación y aprehender el hábito de estar muerto sin dejar de respirar.
La hipnótica rutina que enseñan los domadores del circo logra sedarte. Ellos están diciendo: ¿acaso no es eso lo que necesitás? No tenés que darte cuenta de que la infelicidad está garantizada.
El delirio ficcional de tu televisor se convierte en tu realidad concreta y vos sólo sos el fantasma de un hombre, cuyo único acto trascendente identificable consiste en la pulsación de un control remoto.
Tampoco te das cuenta de que mientras estás trabajando lo único que haces es desperdiciar tu vida. Porque no hay mejor modo de desperdiciar una vida que vendiendo tu libertad, tu fuerza y tu alegría por un miserable dinero que ni siquiera podrás disfrutar cuando seas viejo.
Cuando alcanzas un rápido orgasmo al hacer el amor, olvidas que sólo estás echando afuera tu desolación y tu vacío y que hay otra persona que de ningún modo podría llamar amor a tu acto mecánico y triste.
Es algo más terrible que la muerte lo que trata de asesinarte, y tiene dientes muy largos y sutiles.
Es difícil resistirse todo el tiempo, pero no hay otra forma de asegurarte de que mañana estarás vivo. Cada día te levantas con mayor esfuerzo y salís a la calle y vas pidiendo con cada paso que nadie te mire a los ojos y descubra que no son más que huecos oscuros donde resplandece la nada.
ACIDO N°9 -
SILVIO JAVIER DE GRACIAEDITORIAL:
FiN dE nAdaEl paso al nuevo milenio no será nada tan especial. Algunos estarán más borrachos que en otras celebraciones y se volverán más temerarios, y tendrán más chances de matarse conduciendo. La mayoría volverá a brindar como lo ha hecho toda la vida con el deseo de vivir un año mejor. Y como lo ha hecho toda la vida comprobará demasiado rápido que ese anhelado año nunca llega definitivamente.
No quiero parecer un aguafiestas. Pero es muy posible que el paso al nuevo milenio sea una suerte de debut sexual desastroso. No pocos han esperado acostarse con una mujer por primera vez con inmensa ansiedad, y cuando lo han logrado no han sentido nada demasiado grandioso. Tal vez abrir la puerta de un nuevo milenio produzca algo parecido.
Estoy seguro de que mucha gente se sentirá desilusionada. No se cumplirán las profecías de Nostradamus ni ocurrirá el Apocalipsis. Los hastiados de sí mismos no podrán liberarse. Los que creen que es mejor que el mundo termine tendrán que resignarse a seguir cargando sobres sus cuerpos toda su basura. El mundo mismo tendrá que resignarse a seguir soportando sus parásitos. No pasaremos automáticamente de la oscuridad a la luz. Todos los que esperan grandes cambios no dejarán de esperar. Todos los que esperan dejar atrás la decadencia que ha durado 2000 años descubrirán que esta decadencia es una enfermedad incurable. No terminarán el dolor ni la muerte. No nos volveremos más inteligentes y comprensivos ni estaremos más relajados. No veremos el mundo viejo morir y ser sepultado apenas 1999 se apague.
No veremos el fin de todo lo que no nos resulta agradable ni el principio inmediato de un mundo perfecto. No cambiaremos más que los almanaques.
Pero no hay que desalentarse. Es preferible que todo siga siendo frágil y peligroso e incierto. Un mundo feliz huxleyiano sería demasiado aburrido.
editorial nunca escrita de AKU
El siglo ya paso y la razón de Silvio sigue viva, disimula la histeria el estiércol del nuevo milenio. Nada cambio desde aquí, y sin embargo todo cambia. Hay histerias del cambio. Histerias del hacer.
Buen pretexto la editorial para denunciar la no denuncia en una provincia donde la providencia pasó a ser mérito de religiosos, donde la educación parece ser un alarde (una vez más) del alarde comunitario, y la cultura una práctica delicada de señoras dedicadas al nada por hacer, o bohemios que por bohemia iluminados, o en su mejor estigma a la reproducción de un folclore que más allá de la efímera reunión, no deja nada por decir, apenas un Danubio azul en la memoria individual.
Las oficinas se llenan de mentes histéricas. Gente que va que viene que corre que grita, gente que mira mal que acecha que intenta seducir y se retrae, gente que dice que dice que hace que muerde, gente que va que viene, que en definitiva nada mueve. Gente al fin, gente de fin de siglo o principio de milenio.
Todo era para ayer, desde hace años que todo era para ayer, y sin embargo nada cambia y no sólo la muerte supervive.
Americano alacrán el del hombre ilusionado en el poder.
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