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Estudiar y Trabajar
La mayor parte de los jóvenes cuando inician estudios en la
universidad, por necesidad o buscando independencia económica de su
grupo familiar, se encuentra frente al problema de continuar sus
estudios, y a la vez, ocuparse en un empleo.
También existen las personas, que por el hecho de tener que trabajar
se va dilatando la terminación de sus estudios y cada vez se torna más
difícil terminarlos, dentro de ese período, algunos se casan y tienen
hijos lo cual incrementa la responsabilidad y los requerimientos de
dinero disminuyendo la disponibilidad horaria para el estudio.
Existen también las personas que luego de dejar los estudios
superiores por unos años, luego deciden iniciar nuevamente su carrera,
pero la época de estudiante quedo muy atrás, la falta de practica
sumado a tener que trabajar y estudiar es un gran desafío que cuesta
remontar.
Pero el número mayor de alumnos está en la primera etapa de vida,
alumnos de 18/19 años ingresando a la universidad, como idea general
se puede afirmar que toda experiencia laboral será positiva, en la
medida en que tenga conexión o relación con lo que se está estudiando.
Los especialistas en estos temas señalan que, la permanente
capacitación laboral es una buena carta de presentación al momento de
terminar los estudios y buscar trabajo. “Fundamentalmente, si el
estudiante se focaliza en aquello que está necesitando para el tipo de
trabajo al que apunta conseguir una vez terminados sus estudios”.
Las preguntas que
con mayor frecuencia se hacen los estudiantes que inician una carrera
son:
*
Qué es mejor,
¿Estudiar o Estudiar y Trabajar?
*
¿Se pueden
hacer bien ambas cosas?
*
Trabajar, ¿Es bueno para el estudio?
De casa a la
oficina, de la oficina a la universidad
Existe una metáfora muy extendida entre los investigadores de
educación: «Antes los estudios universitarios eran un trampolín,
porque servían para tomar impulso y tirarse a lo más profundo de la
pileta, es decir, acceder en mejores condiciones al mundo del trabajo.
Hoy los estudios constituyen un paracaídas, pues apenas amortiguan los
golpes de una caída».
<<Por ejemplo, en Argentina, en los años noventa se concentró la
riqueza, bajaron los salarios reales y creció la desocupación, pero a
pesar de ello creció la matrícula (inscriptos) de estudiantes
universitarios. Su conducta hoy es pragmática e idealista a la vez, ya
que se preocupan por la salida laboral y simultáneamente eligen
carreras por las que sienten vocación y les gusta instruirse>>.
<<En los estudios realizados en la última década puede identificarse
una tendencia a la creciente preocupación de los estudiantes por la
futura inserción laboral. También la elección de una carrera se hace
en forma algo más independiente a la asociación con las expectativas
laborales>>, afirman las investigaciones en esta área.
<<Hasta los alumnos de Bellas Artes están interesados por la salida
laboral. Los estudiantes saben que la inserción laboral es difícil en
todos los ámbitos, por eso eligen una carrera que les agrada>>
La consigna que normalmente es escuchada:
“Como tendré problemas para conseguir un trabajo, por lo menos hago lo
que me agrada y trabajo en la mía”
Capacitación
profesional
Puntos claves a tener en cuenta:
1º
En este nuevo siglo las posibilidades de trabajo dependen del
conocimiento, la capacidad de creatividad e innovación.
2º
La incorporación de la informática y la automatización en todos los
ámbitos laborales va aumentando, con un ritmo muy superior a las
posibilidades de adaptación de las estructuras educativas y sociales.
3º
Debe pensar en capacitarse constantemente, orientar lo que se aprenda
a las necesidades específicas del puesto que se desea ocupar, estudiar
cuáles serán las necesidades de la empresa a corto, mediano y largo
plazo y compatibilizar dichos requerimientos con el deseo y el
potencial individual es el único camino para el logro de los
objetivos.
4º
La mayoría de las personas al momento de elegir la capacitación, se
olvida del vínculo concreto que debe existir con las habilidades
requeridas para el puesto laboral pretendido.
5º
Al punto anterior se le agrega el grave problema que, la formación
profesional en cualquier país tiene muy poca vinculación con el
trabajo concreto que requiere la industria y el comercio.
6º
A diario nos encontramos con esta queja constante por parte de las
empresas: En general, las carreras de grado no se adecuan a los
requerimientos prácticos del trabajo diario que luego deberá enfrentar
el profesional.
7º
Para la elección de la capacitación, es fundamental conocer las
habilidades concretas a desarrollar en el puesto de trabajo en el que
uno desea insertarse y a partir de allí agregar a la formación
académica todo lo que el puesto requiera.
(1)
Estudiar o
(2)
Trabajar
En
estos tiempos las tres alternativas son => o
(3)
Estudiar y Trabajar
Hasta hace algunos años no cabía plantear estas tres
alternativas. A no ser que la situación familiar fuera holgada y lo
permitiera, o el alumno tuviera unas cualidades muy especiales, el
futuro de la gran mayoría de los jóvenes era trabajar en lo que
fuera cuanto antes.
Pero hoy en día las circunstancias son otras, con la extensión
de la educación obligatoria y gratuita a niveles educativos medios, el
sistema de becas, el retraso en acceder al mercado laboral y la
incorporación de la mujer a todos los sectores sociales y laborales,
hacen que cambie notablemente el panorama de la educación y lo
laboral.
Antes se asociaba “estudiar” con “hacer una carrera universitaria”.
Hoy no: todos los oficios y todos los trabajos exigen una capacitación
o preparación profesional, que sólo se consigue con el estudio
entrenamiento y la experiencia laboral.
Bueno…Llegó el momento de una pregunta importante...
¿Todo el mundo tiene que
Estudiar?
Sigue Leyendo...
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