¡He aquí el Cordero de Dios!...

 

 

Juan 1:29 (Haga click para leer el pasaje bíblico)

En la temprana historia de la humanidad, el mismo día en que Eva y Adán cayeron en desobediencia, Dios había dicho a Satanás: " Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. (Gn:3:15). Los profetas anunciaron aquel Mesías que restauraría todas las cosas. El profeta Isaías había escrito de aquel cordero que fue llevado al matadero y herido por nuestras rebeliones. Job el patriarca, en el medio de su gran crisis, exclamó : " Si (el hombre)tuviera cerca de él Algún elocuente mediador muy escogido, Que anuncie al hombre su deber; Que le diga que Dios tuvo de él misericordia, Que lo libró de descender al sepulcro, Que halló redención... ". David, el gran rey y pastor de Israel vivió con la mirada puesta en El y saludando el día de Su venida y antes de morir dijo: 3 El Dios de Israel ha dicho; me habló la Roca de Israel: 'Habrá un justo que gobierne entre los hombres, que gobierne en el temor de Dios, 4 será como la luz de la mañana, como el resplandor del sol en una mañana sin nubes; como la lluvia que hace brotar la hierba de la tierra.'"(2S 23:4)

Todos le esperaron, todos le anunciaron... Pero Juan, al verle venir, supo que la hora había llegado!; después de 4000 años pudo decir:

¡He aquí! .No hay que esperar más; no hay que ir a Roma, ni a Jerusalén ni al otro extremo del mar, porque El está aquí delante de vosotros.

Muchos de nosotros, habíamos oído de él, conocíamos su historia, pero un día muy glorioso, cuando nuestros pecados nos abrumaban y nos cargaban, oímos la voz del Espíritu Santo que dijo a nuestro corazón: ¡He aquí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo!. Ojalá tu lo puedas oír también.

Cordero; la Biblia nos muestra a Jesús como Maestro, como Rey, como Sacerdote, como Profeta, como Padre, como Hijo, como Capitán, como Hermano, como Príncipe de Paz, ... Pero en este primer anuncio público, Juan nos dice he aquí el Cordero; muchos a través de la historia han admirado y admiran las enseñanzas de Jesús; sus milagros, lo perdurable de su obra y de su influencia; pero voluntaria o involuntariamente han ignorado que El es el Cordero de Dios. Es el sacrificio perfecto, la Víctima voluntaria. Leí no hace mucho el caso de un niño de doce años en una tribu indígena que vio como una serpiente mordía a su hermanito más pequeño; él entonces corrió y con su boca succionó el veneno de la herida, salvándole la vida. Pero tenía este niño de doce años una lastimadura en su boca y el veneno entró en su sangre y murió. El amaba a su hermanito y esto le costó la vida. Nosotros, somos los que fuimos mordidos por la serpiente del pecado, somos como ese hermanito pequeño y Jesús en la cruz tomó ese veneno sobre si mismo par librarnos a nosotros.

Dice también nuestro pasaje, que el es el Cordero de Dios; porque los hombres jamás podrían proveer un cordero así: Santo, inocente, sin mancha, mas sublime que los cielos. Ni en un millón de siglos el hombre podría hacer una obra así. Hoy hay muchos que piensan que el hombre se redimirá a si mismo. El movimiento humanista, el nuevo pensamiento creen ilusoriamente que el hombre se mejorará a si mismo que llegará a una nueva estatura, que podrá lograr la justicia y la igualdad y la paz. Ponen al hombre en la categoría de dios. Pero ciegamente ignoran que el hombre está corrupto por dentro. Que como la Biblia dice, " Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa ilesa, sino herida, hinchazón y podrida llaga: no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite."(Is 1:5-6) Que insignificantes son nuestra miserables obras comparadas con la obra de Cristo. Muchas religiones creen que con sus méritos el ser humano se salvará; pero las buenas obras no pueden borrar los pecados. Si alguien mató a otra persona, aunque después salve la vida de muchos más, aunque funde un asilo o levante un hospital, no podrá borrar aquel gran pecado. Sólo el Cordero de Dios quita el pecado de los corazones. Cada uno tiene su propia definición de pecado, pero solo la Biblia nos lo declara abierta y correctamente. Esa mentira, esa liviandad, esa deslealtad, esa avaricia, y esa codicia te condenan. Pero el más grave pecado es la incredulidad. Esa actitud del hombre hacia la palabra de Dios que hace que desdeñe lo Dios dice, que refute lo que Dios afirma. Esa actitud que es la misma actitud de Satanás al decirle a Eva "No moriréis" cundo Dios había dicho " el día que de el comieres ciertamente morirás". Esa incredulidad es la madre de todos lo pecados.

Dice también nuestro texto: quita el pecado... El perdón es un gran cosa. Que mis pecados sean perdonados es un gran cosa. Pero mucho mejor es que mis pecados sean quitados. Si yo soy perdonado, soy librado del castigo pero si mi pecados es quitado, puedo ahora alzar mis ojos al cielo sin remordimientos. Si soy perdonado, soy librado del infierno pero si mi pecado es quitado tengo gozo en el corazón y una canción nueva en mis labios. Si soy perdonado pasa el temor pero si mi pecado es quitado tengo una conciencia limpia; tengo una esperanza de gloria y un nuevo sentido para mi vida y un corazón lleno de agradecimiento y amor. Ni las empresas, ni las religiones, ni los gobiernos, ni los filósofos ni los humanistas, ni los sicólogos ni los siquiatras pueden jamás hacer esto ¡Solo el Cordero de Dios!

Dice el versículo 36 que Jesús andaba por allí ; no era casualidad que el anduviera por allí; los estaba esperando. Hoy también Jesús anda cerca de ti y te está esperando. Cuando ellos fueron les dijo: "¿Que buscáis?". ¿Qué busca tú, hoy? ¿Cual es la meta de tu vida ? Quizá una carrera profesional o política, o quizá logros económicos, o el placer o la comodidad. ¡Busca a Cristo! Aquellos discípulos fueron y se quedaron con El.

Quizá lee esto alguien que está triste, desorientado, turbado o deprimido. O quizá alguien que está alegre.

Deja que te limpie el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo. Confía en El!

 

Si este mensaje le ha hablado y si siente el llamado de Dios ore a El en su corazón y pídale perdón por sus pecados y dígale que le acepta y cree en el.

Si desea mas información, escríbanos a hbaulies@infovia.com.ar

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Citas Bíblicas:

 

Jn:1:29:

El siguiente día ve Juan á Jesús que venía á él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. (RVA).

Jn :1:36 -39

Al ver a Jesús que andaba por allí, dijo: --¡He aquí el Cordero de Dios! 37 ¶ Los dos discípulos le oyeron hablar y siguieron a Jesús. 38 Jesús, al dar vuelta y ver que le seguían, les dijo: --¿Qué buscáis? Y ellos le dijeron: --Rabí--que significa maestro--, ¿dónde moras? 39 Les dijo: --Venid y ved. Por lo tanto, fueron y vieron dónde moraba y se quedaron con él aquel día, porque era como la hora décima.

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