Basta La Palabra Cuando Guillermo, príncipe de Orange entregó un documento asegurando a
cierto caballero un alto empleo en su reino, con tal que quisiera apoyar su
causa política, el caballero rehusó aceptarlo diciendo: "Basta la palabra
de su majestad. No quisiera servir a un rey en cuya simple palabra no pudiera
confiar".
La palabra de nuestro Rey basta: es digna de toda nuestra confianza. El día en que Dios no
cumpliera su palabra, habría un cataclismo en todo el Universo.