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En
las asambleas de consulta vecinal, se pone a consideración el trabajo
realizado por los Equipos de Planificación locales -integrados por representantes
del Concejo Vecinal1, de la Junta Local2 y funcionarios técnicos de la
zona- a propósito del diagnóstico de la situación zonal.
Esto forma parte del proceso de descentralización, de desconcentración
de servicios y participación ciudadana, iniciado en 1990 y aprobado por
todos los partidos políticos representados en la Junta Departamental de
Montevideo. Las opiniones y propuestas de los vecinos de Montevideo incluidas
en los respectivos PLAEDEZ (Plan Estratégico de Desarrollo Zonal) serán
la base del Plan Quinquenal y Presupuesto Municipal, que al igual que
los dos anteriores, también será realizado con la participación de los
vecinos3.
El 8 de diciembre de 1999, bajo el lema "Para seguir construyendo... imaginemos
Montevideo de aquí a diez años", el Gobierno Municipal4 de la capital
uruguaya realizó una nueva convocatoria y desafió a la elaboración de
los PLAEDEZ para cada una de las Zonas del Departamento de Montevideo.
Ese día fueron convocados los miembros de los gobiernos locales y los
funcionarios obreros, administrativos y técnicos de los Centros Comunales
Zonales5, con la idea de comprometer a quienes tienen la tarea diaria
de elaboración, trabajo y toma de decisiones en el ámbito local, y que
luego tendrán que impulsar el cumplimiento del Plan. A partir de allí
se crearon los Equipos de Planificación de los Gobiernos Locales, integrados
por representantes del Concejo Vecinal, de la Junta Local y funcionarios
técnicos, que realizan la coordinación de la planificación y la vuelcan
al colectivo.
Un Plan de Desarrollo Integral
El Plan de Desarrollo Zonal "es un verdadero plan de acción, elaborado
en forma participativa, no como una utopía u horizonte alejado de las
posibilidades reales, sino como una guía dinámica y flexible del trabajo,
hacia el desarrollo integral de cada zona, para los próximos 10 años".
"Eso significa que su elaboración no queda limitada a los miembros del
Gobierno Local" sino que "juegan un papel fundamental las fuerzas vivas
de la Zona, a través de las organizaciones sociales"6.
La convocatoria es a las organizaciones sociales en particular y a los
vecinos en general como actores principales de la elaboración del proyecto
de desarrollo local. El resultado deberá transformarse en acciones y actos
de gobierno local y departamental que, con el mandato y el respaldo de
los vecinos, se verá reflejado en el mejor destino de los recursos, una
mejor administración, y el protagonismo y reconocimiento de todos en la
tarea del gobierno local.
Para una mejor participación, además de las asambleas generales -que en
promedio serán unas 4 o 5 asambleas por Zona agrupando vecinos de distintos
barrios- se realizarán otras reuniones temáticas para profundizar alguno
de los temas de acuerdo a las características e intereses locales (políticas
sociales, condición de la mujer, trabajo, vivienda, recreación y deportes,
turismo, seguridad ciudadana, medio ambiente, obras y servicios, descentralización
y participación).
Esto se complementa con otro tipo de consultas (encuestas con buzones
para emitir opinión, internet, etcétera). La idea planteada es abarcar
la mayor cantidad de vecinos posibles, a los más activos que participan
de las reuniones y a los otros, que por diferentes motivos no pueden o
no quieren participar, pero cuya opinión también importa.
Un desafío para el gobierno local y para los vecinos
El desafío para el gobierno local y para los vecinos es poder trabajar
en las diferentes propuestas con el concepto de Desarrollo Integral de
toda la Zona. Esto significa no convertir el Plan en una suma de demandas.
Es necesario que prevalezca el interés general por encima de los intereses
particulares de personas, grupos, barrios u organizaciones, dejando de
lado intereses personales, grupales o del barrio. Se piensa a la Zona
como un conjunto, con amplitud de criterio y, por sobre todo, con mucha
solidaridad.
Los temas para el desarrollo local trascienden lo meramente municipal,
ampliándose a todos los aspectos de la vida del ciudadano, del vecino,
de la persona, de sus necesidades y anhelos en esa porción de ciudad y
también se pueden integrar al conjunto del Departamento de Montevideo.
Estarán involucrados en estas acciones los organismos públicos del Estado
y del municipio, las organizaciones sociales, las ONGs y las empresas
privadas. La guía en el momento de fijar las prioridades debe ser el pensamiento
artiguista: que "los más infelices sean los más privilegiados".
Como plantea el Equipo de Planificación Local de la Zona Nº 87, "este
es un desafío para el gobierno local y en especial para sus vecinos, que
tendrán la oportunidad de dar vuelo a su imaginación, identificando los
riesgos y los conflictos, como también los atractivos y las potencialidades
de la Zona."
Conclusiones del Seminario de la Federación Uruguaya de Cooperativas
de Viviendas por Ayuda Mutua8 sobre "Aportes de las cooperativas a la
Descentralización",
"la descentralización en Montevideo la entendemos como un proceso irreversible,
que vamos construyendo en la medida que la vamos profundizando colectivamente.
Valoramos la posibilidad que nos permite este original proyecto de poner
en práctica en la sociedad los principios cooperativos de solidaridad,
ayuda mutua, igualdad de derechos y obligaciones, y participación democrática."
(...) "En este contexto, entendemos de fundamental importancia que el
Concejo Vecinal asuma en cada Zona su responsabilidad como parte del Gobierno
Local."
"Su función cobra sentido si está en relación con los vecinos. Debe ser
facilitador de ciudadanía, articulador de las organizaciones sociales
y educador en el proceso de participación y gestión democrática. El concejal
es propuesto por una organización social o por firmas de vecinos, es votado
por los vecinos, pero no actúa como delegado de una organización o sector,
sino que se debe a toda la Zona."
Guillermo Font / colaborador en Uruguay (guifont@chasque.apc.org)
http://www.chasque.apc.org/guifont
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